Porque podía, se montó en el recién estrenado montacargas. Presionó sobre el círculo del botón del piso 20. Se mostraba contento, pues el montacargas estaba recién instalado y aquel era su primera subida al piso 20 sin tener que usar las escaleras y llegar acabado. Según el montacargas lo elevaba sobre el nivel 0, pensaba en el afeminado color con que habían pintado la cabina; la altura del techo contra el que casi tocaba su cabeza; el suelo sin moqueta y textura tan desagradable; las puertas de persiana corredera que parecían salidas de una mina boliviana… llegó al nivel 20 y salió del montacargas odiándolo y decidido a no subir nunca más en él… nunca más subiría por encima del nivel 0, al fin y al cabo ¿qué se le había perdido a él allá arriba?

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