Somos memoria. Por el hecho de dejar de amar a alguien; haber aborrecido un alimento; cogido miedo a la montaña que nos gustaba escalar… aquel amor fue y es memorable; nos gustó y disfrutamos de aquella fruta, y su sabor está ahí, vivo en nuestro recuerdo; nos sentimos libres colgados de aquellas cuerdas, y lo sabemos… no podemos borrarnos lo vivido, y si lo hacemos, morimos. Sé quienes son «los míos» y quienes no lo son. Tengo memoria.

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