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Como la tranquila y discreta gota que brota del venero —inventando el río, en la fría y alta montaña desde donde inicia su largo camino en el que se hermana con otras que, bravas y dulces todas, desembocan en el inmenso y salado mar— el nacimiento de todo sentimiento se produce como el nacimiento de todo lo hermoso: a partir de algo muy pequeño, microscópico, casi invisible e intangible.

Cuando nos enamoramos se produce una reacción en cadena. Casi imparable. Así fue que te conocí aún adolescente tú. Andaba yo enredado en mitad de mi febril enamoramiento y apareciste en esa edad fea en que no sabemos lo que queremos ni somos, pero estamos convencidos de estar seguros de lo que no somos ni queremos. Mi amada me pidió que te indicara como hacer parte del camino y en ello me afané hasta donde pude. Hasta donde me dejaste.

El camino es largo y se estrecha y ensancha en la medida en que lo perdemos o nos tenemos que apartar de él. Seguirlo hasta el final no es tarea fácil y muchas veces lo cruzan otros caminos aún más inciertos e insondables. Llegó la encrucijada y no había señales, ni flechas, ni estrellas en el cielo que indicasen tu camino: bajaste la cabeza y avanzaste con tu ahogo mudo.

Somos como la hermosa planta que tras germinar bajo la tierra sale buscando la luz, crece, florece, esparce sus semillas y muere. Un milagro que sucede en un instante, pero que si se observa en paz resulta eterno. Nuestra vida es una reacción en cadena. Encadenamos a nuestros padres con nuestros hijos, a nuestros amantes con nuestros amados, a nuestros hermanos con nuestros nuevos hermanos. Encadenamos un año con otro, como si solo fuesen eslabones de una cadena. Encadenamos nuestra vida a los años como si el tiempo no fuera un invento.

Como la fresca gota al brotar y golpear con el cristalino charco, año tras año nos miramos y deseamos felicidad, como si ésta no fuese más que un invento. Este año no te desearé un buen día; un buen año… una buena vida. Hermana, este año solamente te diré que te quiero. Haz con este cariño una cadena.

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